jueves, 21 de enero de 2010

Yo te daría el mundo

Que ganas tenía de morirme en ese preciso instante... el solo se preocupó por mí y ni mis sentimientos pude controlar... no me aguanté… caminé con el mayor cuidado posible hasta el otro cuarto y abrí la puerta viendo aquella figura angelical. Si despierto se veía tan lindo... dormido no tenía palabras...me acerqué simplemente para verlo de cerca y no me resistí a despejar ese rostro tan divino de sus mechones, algo me estaba llamando de esos labios; no sabía qué ni como pero poco a poco me acerqué a ellos y justo cuando estaba tan cerca...

-Uhm... Rangiku...-

No pude evitarlo no me iba a detener en ese momento lo besé con todas las ganas que tenía comprimidas dentro de mi ser. Lo amaba, amaba a mi capitán y ya era demasiado tarde para esconderlo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario